Los criterios que seguimos en todos nuestros trabajos de conservación y restauración, están basados en unos principios básicos importantísimos que deben constituir el pilar fundamental en la formación ética del restaurador y conservador de obras de arte.

    Nuestras intervenciones siguen con rigor los criterios fijados en Cartas de Restauración Internacionales y el código deontológico del restaurador.

   Todo tratamiento que llevamos a cabo sigue fiel y rigurosamente estos criterios. A destacar:

· Respeto incondicional al original, sin alterarlo, modificarlo o falsificarlo, conservando así sus valores estético e histórico, que por su antigüedad pueda conllevar.

· Descartaremos cualquier operación que lleve consigo retirar, eliminar o modificar cualquier parte o material original ya que esto supondría un auténtico atentado contra la obra de arte y contra su autor, contra la concepción artística original de la obra y su momento histórico.

· Las partes que haya que añadir seguirán escrupulosamente la línea y el estilo originales y estarán verificadas históricamente.

· Los materiales a utilizar serán inocuos e inalterables en el tiempo, así como totalmente reversibles, de tal forma que no imposibilite en el futuro otra eventual intervención de salvaguardia o restauración. Las operaciones que llevamos a cabo son las estrictamente necesarias y no alteran bajo ningún concepto la obra, ni material ni estéticamente, quedando plasmadao en el informe técnico posterior a la intervención. Por tanto, los términos restauración y respeto al original han de ser siempre estrictamente indisolubles.

    Todos estos principios, acompañados de una adecuada ejecución técnica, empleando los materiales y tratamientos adecuados, combinando métodos tradicionales con las últimas innovaciones técnicas y tecnológicas dan como resultado una obra de restauración y conservación correcta, rigurosa y profesional.

    Realizamos presupuestos sin compromiso y nos trasladamos para restaurar “in situ” si la obra lo requiere.